Abdallo escribió:
Creo que lo de la orquesta se pudo haber solucionado si al principio hubieran acordado que fueran la ONE o la RTVE (o, mejor y en alternancia, las dos) las que se encargaran de tocar en el Real. Tal vez sea un disparate, pero si la Filarmónica o la Sinfonica de Viena tocan en la Staatsoper de esa ciudad de forma más o menos regular, no alcanzo a ver la diferencia de por qué no se hace lo mismo aquí. Si les parece una solemne tontería, les ruego no se corten.

La verdad amigo Abdallo es que esto daría para un hilo nuevo y no deberíamos mezclarlo con el de Roberto Deveraux. Si quiere hágalo ya que las aportaciones de los amigos Wanderer y Tunner, tan precisas como siempre, serían un buen punto de inicio. Suscribo lo dicho por ellos, pero no nos olvidemos de varios puntos.
1.- La calidad de una orquesta solo se consigue de 2 maneras o con una mezcla de ambas. Talento y trabajo
2.- El caso de la WPO no es exportable a ningún otro sitio. Es una orquesta que en realidad son 3. Una excelsa que habitualmente toca en muchos de sus conciertos de abono, funciones de ópera de "campanillas" y en la giras de primer nivel (EE.UU. y Japón preferentemente). Otra muy buena pero no tanto como ellos creen que es la que hace la mayoría de las funciones digamos de "relleno" de la temporada de la Staatsoper, y una tercera que es realmente mediocre y que se sufre en los bolos por el mundo.
3.- Cuando a mediados de los 90 se decide que la O. Sinfonica de Madrid baje al foso del Real, nadie se sorprendió. Era la orquesta que mejor funcionaba (no digo que fuera la mejor) en Madrid en aquellos años. Pero claro, aquella orquesta respondía a la ecuación del punto 1. No mucho talento, mucho trabajo. Eran temporadas de 7 títulos y 5 funciones, mas el titulo de Zarzuela de otoño. Digamos unas 50-60 funciones al año y sin temporada de conciertos (como mucho el anual de Santa Cecilia y algún otro). Con lo cual tenían MUCHO tiempo para ensayar y el resultado final eran funciones de nivel medio con algun éxito considerable como jenufa, el trittico, Onegin, Lucia y hasta un sorprendente Capriccio en su estreno en España. ¿Que pasó? Que esa misma orquesta se mete a un foso con 10 funciones por año, 8 o 9 funciones de cada, algun titulo en concierto que normalmente eran lo peor dado que se ensayaban en 2 días (la Helena egipcia de Strauss fue un caso paradigmático), acompañamiento a recitales, ciclo de conciertos primero en el Real y luego en el Auditorio. Total 120-150 funciones al año. Una orquesta que funcionaba bien en el formato anterior, aqui ya no podía porque el talento seguía siendo el mismo, y el trabajo dedicado a cada titulo mucho menor.
4.- En aquellos años, la ONE era una auténtico horror. No por falta de calidad sino por su funcionamiento funcionarial (en el sentido malo de la palabra). Aldo Ceccato se fue aburrido en el 94 y la orquesta estuvo 10 años sin director porque ninguno de nivel en su sano juicio quería lidiar allí. Se hacían conciertos decentes en algunos casos, muy buenos los menos en funcion de la batuta de turno (Sanderling, Inbal, etc) e insufribles los mas. La orquesta no consiguió un nivel decente hasta el 2° año de Pons y ya elevó el nivel significativamente en sus últimas temporadas, especialmente a partir del 2008.
5.- Hubo en esos años 95-96 un intento de que volviera Frübeck, director que tenía partidarios y detractores en Madrid a partes iguales. Como había un veto a que lo fuera de titular, se trajo la figura del emérito. El puso una condición. Ok si la ONE tocaba en el foso del Real. Aquí tendríamos que introducir el tema político por lo que lo dejo, pero al final, entre esa "imposición" y que como digo la OSM funcionaba mucho mejor que la ONE en esos años el tema quedó así. De hecho Frübeck se enfadó, estuvo un tiempo sin venir, y su nombramiento como Director emérito no se materializó hasta 1998, cuando el Teatro Real ya estaba en marcha.
6.- La OSRTVE nunca estuvo en esta "guerra" a pesar de que en esos años empezaba a mejorar y mucho su nivel de la mano del añorado Sergiu Comissiona.
7.- Para la ONE lo mas importante es su ciclo de conciertos, pero se podía perfectamente utilizar el modelo de la orquesta del Concertgebow en Amsterdam. Una producción anual, normalmente a final de temporada, con uno de sus directores (Janssons, Gatti o Nelsons lo han hecho). Para ello primero tendría que querer la orquesta y luego tendría que haber una coordinación entre ésta y el teatro, y no se si eso es fácil.
8.- Por último también conviene resaltar la importancia del tema político en la gestión de este teatro. Ha sido un campo de batalla continuo donde salvo la etapa de Antonio Moral (nombrado por la izquierda pero aceptado por la derecha) se han enfrentado partidos políticos y prensa. Y eso influye y mucho.
9.- El problema principal como dice el Sr. Tunner radica en desentrañar por qué esta orquesta sigue sin elevar su nivel. Para mi la ecuación del punto 1 sigue siendo innegociable. El talento no varía por lo que entiendo que en los años de Mortier el trabajo ha sido mayor y mejor. Si volvemos a las andadas, personalmente entiendo que el trabajo o es menor o es peor. Evidentemente, Bolton no parece la solución