Yo también asistí ayer a la representación de los Hugonotes y... me encantó.
Apenas conocía la ópera y fue todo un descubrimiento. Un gustazo.
Se ha dicho ya casi todo y estoy de acuerdo en muchas cosas, en general:
- Annick Massis: impresentable lo de las manos en los oídos para cantar los agudos. Yo la encontré continuamente asfixiada y haciendo incluso algún parón excesivamente largo para coger resuello. El vestido rosa chicle, indescriptible, sinceramente, no conseguí abstraerme de él en ningún momento de su intervención. Yo pediría más discreción, que lo importante no debe ser el vestido...
- Cutler: Tiene una voz bonita, pero el papel, como todo el mundo ha dicho, se le queda grande. Para ser americano, su esfuerzo en la dicción francesa fue bastante bueno. Lo de coger de la mano a su compañera y, suponemos, amiga Di Giacomo al terminar de cantar, encantador... aunque, como se ha dicho, fuera de lugar. Fue el que más se movía, no sé si para expresarse mejor o para intentar encontrar una forma de dar la nota... pero yo lo prefiero así, el estar como un palo atado al atril no me gusta... aunque un término medio sea quizás lo adecuado.
- Di Giacomo: Interesante. Menos aplicada en la dicción francesa que su compañero.
- Deshayes: La primera vez que salió a "escena", nada más llegar a su sitio, se puso de espaldas al público para beber un trago de agua... digo yo que ya podía salir con el agua bebida y, en todo caso, no dar la espalda la público... De cantar, un poco de todo...
- Ylyanov: Buen bajo, pero fue claramente a menos (con una diferencia muy, muy grande) según avanzaba la representación.
- Spotti: A mí no me disgustó, los graves, nada que ver con Ylyanov, pero el resto bastante bien.
- Tiliakos: Ni fu ni fa. Fue mejorando un poco según avanzaba en su papel, pero sin llegar a decir mucho.
Del resto, la verdad es que no sabría decir, porque entre tanto personaje y que no hacían más que cambiarse de sitio (yo hubiera asignado un sitio a cada uno, porque tan pronto estaba el mismo a la derecha que a la izquierda... un devenir que no llego a entender).
Del coro: muy bien en algunos pasajes y con algunas voces que sobresalían por encima de otras (dentro de la misma cuerda) en otras.
De Palumbo, de lo mejor de la noche. Es cierto que la orquesta llegaba a tapar a los cantantes en algunos momentos, pero yo la prefiero sonando con brío (en general) y dejar de escuchar a los cantantes por un momento (porque se dejan de escuchar no porque la orquesta suene exagerada, sino porque las voces son insuficientes) que matar la orquesta para escuchar esas voces.
En general, todo el conjunto fue bueno, pero como se ha dicho, algún defecto en las formas que quita un poco de encanto, por ejemplo:
- Algún miembro masculino del coro se dedicó a estar sentado con el codo apoyado en la pierna y la cabeza en la mano, agachados y con pinta de falta de interés.
- Tanto cambio de posición en las sillas de los solistas no me gustó nada. Aparte que estaban muy juntos, daba sensación hasta de agobio verlos tan pegados unos a otros.
- Yo no creo que haga falta uniformidad en el atuendo de los solistas, pero sí pediría discreción.
En fin, y basta ya de poner faltas porque me lo pasé muy bien, la música me encantó y fue una noche estupenda.
