Estuve en la función de ayer. No tengo el bagaje ni los conocimientos suficientes para valorar la función desde un punto de vista técnico, así que me centraré en si me gustó o no me gustó.
Me gustó. Mucho. Disfruté como un enano.
La música me pareció espléndida, ya la obertura “caratteristica spagnola” me enganchó. Alegre, ligera, asequible y muy muy disfrutable. Con muchos números de conjunto aunque también con números solistas de cavatina y cabaletta “clásicos”. Algunos momentos líricos de gran belleza como el aria de Inez (por la que se aplaudió mucho a Rosa Feola) o el dúo de los celos entre Figaro y Susanna. El coro muy bien, y la orquesta también me gustó mucho.
De los cantantes la que más me gustó con diferencia fue Eleonora Buratto. También me gustó Antonio Poli como el Conde, aunque me pareció bastante inexpresivo en sus gestos y actuación. Los demás, regulín.
La trama no es gran cosa (sobre todo si la comparamos con el libreto de Da Ponte para las Bodas), bastante previsible aunque sí da para un par de situaciones cómicas que provocan la sonrisa del público. A mí en particular me hizo bastante gracia el final. Tiene elementos inspirados en las Bodas y en el Barbero de Sevilla, como por ejemplo cuando a Cherubino (ya talludito) le descubren escondido en un armario, o al final del primer acto, cuando se canta un número coral heredero de “la calumnia e un venticello”.
La puesta en escena me dejó desconcertado...

se diría la casa de un noble en la Sevilla de s XVIII, y los vestidos de la gente me recordaban también al s XVIII... no había peceras transparentes, ni quicios de puertas por ahí sueltos... tampoco vi bailarines camboyanos ni un Mickey Mouse en calzoncillos. Lo que es más desconcertante si cabe: el escenario lejos de estar prácticamente vacío contaba con bastantes elementos: mesas, sillas, flores, columnas... en fin bastante excéntrica la cosa
Al final: la cosa acaba bien, todos felices, el público encantado venga a aplaudir, y yo que me fui a casa encantado de haber descubierto esta ópera que llevaba como 170 años olvidada.
