Pues yo no me aburrí ni me dormí. Una siesta antes del evento y santas pascuas. En esos microasientos gallineriles no hay quien duerma.
Cierto lo que comenta Mitchum sobre el volumen de la orquesta. Oren ni saltó, como en Verona. La verdad es que ha sido en conjunto una función con sordina, orquesta, cantantes y coro (el inicio fue inaudible, a menos que ese telón que se atascó tuviera propiedades insonorizadoras)
Aun así no fue un fiasco de función. Eglise Gutiérrez no me pareció una mala cantante ni mucho menos, aunque desde luego no es una estrella. Pero para un segundo reparto o una sustitución de última hora cumple. Tiene una voz extraña, un timbre parecido al de Radvanovsky -aunque no tan acusado- y en los agudos a veces grita. No es un prodigio de volumen, los pianos son muy bonitos y como dice Amelie, el "Ah non credea" estuvo bien. No así el "Ah non giunge" que fue un verdadero desastre, un mal colofón. No es Dessay, no viajaría por volver a verla pero si me la ponen en un segundo reparto en el Real no salgo despavorido. Tampoco soy tan exigente (de momento

)
Celso Albelo tiene una voz bonita (me pareció algo mate), llega confortablemente a las alturas y canta con gran gusto. Su único problema es el volumen: en los dúos se defiende bien pero cuando se juntan más voces o en la orquesta descansan pocos instrumentos es engullido. Su "addio" al final de la primera escena fue maravilloso y su aria "Ah! perché non posso odiarti" un prodigio de refinamiento con un agudo final sostenido varios segundos que hizo las delicias del personal. No fue un pepinazo, ni la voz recorrió todo el teatro, ni retumbaron los oídos ni nada por el estilo pero estuvo generoso en la entrega.
Pertusi tiene la voz ya gastadilla pero para este papel está más que sobrado. Bien en los conjuntos. El resto no destacó nadie ni por lo bueno ni por lo mano, o al menos así me parece. El segundo acto fue severamente mutilado (duró poco más de media hora); o eso o Amina tuvo una mala noche y se levantó antes de tiempo.
Preciosas las fotos de La Stupenda, que ya estaban en el
Fausto de septiembre. En los descansos, la gente atiborrándose de helados. La verdad es que uno esperaba unas fresas con nata, como en Wimbledon. No me extraña que se pasen tosiendo la función entera, algunos casi se ahogan. Ya saben, la flema inglesa...