Una entrevista aparecida en el
"Oviedo Diario" con
José Miguel Perez Sierra
Entre otras cosas dice:
Citar:
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- ¿Porqué se sigue tildando a Donizetti de superficial por una parte del público?
- Hay la tendencia a pensar que Bellini y Donizetti son compositores 'faciles' o 'menores'. No tanto Rossini, que ha sido dignificado por los trabajos del maestro Zedda. Realmente son compositores de una inteligencia teatral poco habitual. Ademas Donizetti posee unos cimientos musicales sólidos que le permitieron componer esta ópera en un tiempo record. Lo que necesita es una visión intelectual de sus partituras
- ¿En que consiste esa 'visión intelectual'?
- En huir del mero acompañamiento a los cantantes, ir mas allá, pero sobre todo, volver a la partitura original. La palabra 'tradición' no siempre es buena: existen detalles que nos han dejado cantantes del pasado, como adornos, cadencias o fraseos, que Donizetti no escribió, pero que sin embargo, se han aceptado como suyos, porque así lo interpretaban grandes figuras como Callas o Sutherland. Hemos tratado de crear nuestra propia tradición partiendo del Donizetti puro.
- En esta producción trabaja con dos repartos ¿existen diferencias por su parte a la hora de enfrentar la partitura?
- Este tipo de repertorio se llama 'bel canto', no 'bel direttore' ni 'bella orchestra'. Está enfocado por y para el cantante; la teatralidad de la voz y la vocalidad del teatro son todo uno. En este sentido, dentro de que tengo unas ideas muy claras del 'Elisir' que quiero, sí que me acoplo a la vocalidad diferente de cada reparto. Respetar al cantante es respetar a Donizetti.
- ¿Sigue primando la música en una producción bufa de este tipo, o se hacen mas concesiones al histrionismo, el grito y la actuación?
- La música siempre debe primar. Lo cómico y lo bufo está ya en el libreto, siempre trato de no exagerar excesivamente, aunque dejo algo de libertad. Si me plantean el personaje de Dulcamara, que quizá sea el que mas se presta a ello, como un histrionico vendedor ambulante no lo impido categoricamente, aunque creo que añadir excesiva comicidad a lo que de por sí es cómico le hace perder efectividad. Sir Lawrence Olivier decía que para hacer comedia y que el público ría en el teatro nosotros debemos ser muy serios.
- ¿La visión escénica de Daniel Slater ayuda?
- En el caso de Dulcamara sí, Slater lo plantea como un mago más que como un vendedor -no en vano aparece con guantes blancos- y el Dulcamara que vemos en Oviedo está mas refinado, es mas sutil de lo que estamos acostumbrados a ver y escuchar en grabaciones. Sería mas un prestidigitador.
- ¿El trabajo con el director de escena en este tipo de producciones es mas importante que en una ópera de tinte mas dramatico?
- Es importante porque la escena es compleja. Hay infinidad de gags, detalles y cosas que hacer para todos: cantantes y orquesta. Eso hace que dirigirlos sea mucho mas complicado. Aun así, soy el primero que cree que en el teatro moderno, y que aborrece que un coro mire al director directamente a los ojos. Lo prefiero así, aun a riesgo de posibles problemas para todos, porque para un director es mucho mas sencillo decir "quiero que aquí me esten mirando y que aquí nadie se mueva porque es un momento dificil de cuadrar".
- ¿Esto le pone al servicio de la escena?
- No, porque lo que prima es la música. El 'Elisir d'amore' que quiere ver el público es el de Donizetti, no el de Slater o el de Perez Sierra. Pero sí trato de colaborar en todo lo posible con la parte teatral. El componente visual de la ópera es muy importante, y es mucho mas hermoso de esta manera que con algo estático.
- Con estas dificultades el coro ha 'cumplido' ...
- Y con creces. Para un coro, como mejor se canta es de frente, parado y mirando al director, y en esta producción estan muy separados, en movimiento y casi al fondo del escenario. Cuando se trabaja con una formación semiprofesional de este tipo se espera un resultado menor, sin embargo es un coro que a nivel vocal y sonoro hacen un trabajo estupendo. Ha sido una gratísima sorpresa, porque nunca antes los habia dirigido y hay que felicitar tanto a Patxi, su director como a Lola, su preparadora vocal.
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