WAM escribió:
Vamos por orden. Introducción orquestal: cuatro piecitas de Britten, de las “Matinées musicales”, que ya de por sí son bullangueras y graciosas. Os dejo imaginar cómo sonó a banda municipal en el quiosco central del parque de Birmingham… o peor si me apuráis, que las bandas inglesas suelen ser buenas.
Entra Fleming vestida de crema (de Viviane Westwood, como el programa explica detalladamente y yo sé que os gusta saber) y la emprende con “D’amore al dolce impero” de la Armida de Rossini. Bueno, si en vez de haber sido Fleming es una joven promesa española hubiera hecho falta el emoticón ese que tanto echamos de menos con los tomates… Porque fue de tomate. Ni colocación, ni agilidades, ni graves, en realidad casi ni voz.
Luego la escena de Desdémona de Verdi. Y mejoró bastante (tal vez ya había calentado con el espanto rossiniano). Hubo frases muy bonitas, y reguló bien, matizando y tratando de dar el personaje. Intermedio.
Cuatro lieder de Strauss (de los primeros, eso sí, pero más vale, que si llegan a ser los últimos jamás se lo habría perdonado al espeso de López). Y la verdad, ahí me gustó hasta mucho. Más en la línea elegante e intimista de Schwarzkopf que en la entusiasta y extrovertida (y ¿excesiva?) de Norman. Lástima que en el precioso “Zueignung” final se le echara encima la apisonadora López y no la dejase oír apenas.
Luego promoción del disco verista (y esa crónica os la dejo a los que sabéis más de verismo que yo) que sobreviví, aunque sin entusiasmo (al público en general pareció enloquecerle la Mimí, pero yo pensaba ¿la aplauden a ella o a Puccini?).
Y por fin cuatro bises: el “babbino caro”, bien pero no memorable, una españoladita boba de Zandonai, que le salió… pues no sabría decir, eso, como una bobadita que se canta a los españoles para que la castañuela contribuya al éxito, otra cosa que a la mañana siguiente ya he olvidado. Y una preciosa guinda, con el “Morgen” de Strauss, tal vez lo mejor de la noche.
O sea, que me confirmo en mi opinión del anterior recital que le escuché hace unos años. Cantante irregular, que empieza a no estar desde luego para trotes rossinianos, y apreciable straussiana. No es mala cantante, desde luego, me parece incluso de las mejores que por ahí pululan. Y tiene un color de voz que me parece hermosísimo. Pero no sé si pasará a la Historia como una de las grandes del canto. A mí al menos no me llega a producir escalofrío.
(Mientras yo escribía esto, veo que hay ya muchos otros “ponentes”. Luego os leeré y veré coincidencias y discrepancias. Si hay muchas de estas, ya disculparéis mis “boutades”. Ya me empezáis a conocer…)
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La verdad es que coincido plenamente en tus apreciaciones. No me gustó nada de nada cantando Rossini, me gustó el aria de Verdi pero es que me encanta ese fragmento de Otello y la orquesta estuvo más bien fatal.
Creo que el público aplaudió a Puccini y no a la Fleming cantando Puccini y francamente disfruté muchísimo en las canciones de Strauss, sobre todo en "Morgen", me conmovió muchísimo y ya sólo por ese lied me alegró muchísimo de haber podido estar