Siddharta escribió:
delaforce escribió:
donde nadie que no conociera muy bien la obra se enteraba de nada. Y El Rey Roger, lo mismo, pero elevado al cuadrado.
Yo fui el otro día (mal hecho) sin haber escuchado la mitad de la obra, y en todo momento seguí la acción y el libreto sin problemas. Es más, haber entrado en esta ópera a través de la puesta de Warlikowski ha multiplicado mi interés por ella y he visto cosas que habría tardado en entender varias escuchas en CD.
En la interesante cita de Leonhardt está el eterno complejo de los enanos a hombros de gigantes. Creo que una partitura (y más si no tiene derechos y unos herederos que tengan que aprobar los montajes) nos pertenece a todos y todo trabajo con ella es lícito, siempre que se sea honesto con el público. Si reorquestamos, cortamos o pegamos, lo justo es avisarlo, cambiar el título como hace Peter Brook, por ejemplo, o como la Poppea e Nerone del año que viene (o la Pop-ea del Châtelet). Pero no
respetar la obra puede dar frutos increíbles, el material está para jugar con él y más en una época en la que un concierto no es la única forma de
transmitir una partitura. Que yo sepa las
traiciones sólo se pueden hacer a los vivos y a sus herederos legales.

El concepto de
traición artística no lo entiendo, es demasiado moral para el arte.
Lo bueno de la época en la que vivimos es que conviven varias formas de entender y representar la ópera. No todos disfrutamos de todas, pero no veo problema en que coexistan. El espectador decidirá si ir o no ir. En ese sentido la posición de Reveter (a quien admiro infinitamente) es excluyente. Si miran el panorama de la ópera europea verán que hay de todo y que no hay una sombra que se cierne sobre todo el género, ni una tiranía de los directores, sino una diversidad de formas de entender la ópera.
Pero oiga, si se trata de que "el teatro de Warlikowski es post-dramático y post-simbólico, no hay estrictamente una semiótica", ¿donde demonios ha visto esas "cosas" que se la habian escapado en la audicion?.... ¿No se habra quedado usted dormido?.
En realidad, claro, lo excluyente no es la posicion de Reverter, sino la de Warlikowski, que excluye al compositor, al libretista y al publico, a traves de un capricho solipsista, una impudica exhibicion de la mente del regista, que sin duda es la de un "enano", subido a los hombros de un "gigante", pero que solo provoca hastio, indiferencia y verguenza ajena.
A veces me pregunto si, no digo que sea su caso, algunas personas criadas totalmente en esta especie de apoteosis de la cultura de la imagen, de la estetica del videoclip, necesitaran realmente de la puesta en escena pues se sienten inermes ante la musica, el texto, si no pueden verlo plasmado ante sus ojos, aunque sea de manera totalmente arbitraria, incluso estrafalaria.
Hay traicion al compositor, al libretista, pero la verdadera traicion es al espectador, a quien se le hurta una obra, en aras de la pomposa vanidad del regista conceptual de turno, ese pequeño tirano, que pisotea la musica, que se cisca en el texto, pero que es incapaz de producir otra cosa ya que el desprecio y la ironia. Distintas concepciones de la opera, si, pero esta en concreto ya pertenece al pasado mas cutre y casposo que estamos dejando, afortunadamente, atras.