No coja el rábano por las hojas que usted es un persona instruida, estudiada, perspicaz... Lo de las gabardinas es casi una anécdota "animus jocandi" que simboliza (como en el konzept que tanto le gusta) algo mucho más grave y triste de lo que algunos estamos hartitos, empezando por lo repetitivo de muchas producciones y como se copian unos a otros.
A este respecto, me gustaría resaltar la introducción de Alvaro del Amo a su crítica de esta Bohéme valenciana publicada en El Mundo del día de hoy:
"En esta época de cierta confusión que parece vivir el arte lírico, ha llegado el momento de descubrir los títulos básicos del repertorio, demasiadas veces acogotados tanto por la rutina de batutas y cantantes, como por los caprichos de los supuestos genios de la escena"
Totalmente de acuerdo

Estamos en un punto en que muchos aficionados no habrán visto ni una Bohéme, Tosca, Rigoletto o Lohengrin fieles a las indicaciones de sus autores y en la época prescrita por ellos. Por tanto, con estas producciones contra corriente, "descubren" estos títulos básicos en su más genuino esplendor.
Al fin y al cabo uno como yo, que ha visto, por ejemplo, 20 Toscas de 12 producciones distintas, entre ellas la de Zeffirelli, Pontiggia o Montaldo, puede ver inventos varios (aunque algunos le indignen y mucho), porque ya tengo claro cómo es la Tosca genuina en teatro, pero los aficionados más noveles...