Mitridate escribió:
La anectodilla de la tarde antes de llegar al teatro, fue que entrando a un comercio dos o tres aquellas mas allá de Covent a comprar analgésicos para mi mujer, premonitorio ehhhh, me encontré en la puerta al Señor Ramón Vargas, y claro, sin querer (lo prometo) me quedé mirándole durante un instante como si hubiera visto el fantasma de Elvis, y claro el se dio cuenta que le había reconocido. Total, que al salir del comercio, todavía seguía allí, y cuando me cruzaba con él, no pude por más que saludarle, eso sí, con un conciso “es un placer”, a lo él me devolvió un gesto amable con la cara.
No todos los días se cruza uno con uno de los mejores tenores del mundo, a mi parecer.
Que encanto... la verdad es que Ramon -aparte de tener el timbre mas bello y dulce de los tenores actuales- es un pan de Dios. Siempre muy discreto, educado y comedido aunque algo melancolico... Sospecho que de alguna forma esto es lo que retraso su reconocimiento internacional como superestrella: su personalidad gentil, modesta y retraida tan distinta de los estandares de conducta que impone el "star system" o el marketing del mundillo de la opera de nuestros dias.