Señor Delaforce y demás foreros,
Realmente, y se lo digo con un grande pesar, la función me ha parecido decepcionante. Posiblemente le guste la concepción de Loy, pero a mí me ha parecido fea, sinceramente.
Escénicamente, sólo podíamos ver una mural de cristales, en torno al cual los cantantes vestidos de negro actuaban. Pero sin duda ha sido el colmo de lo absurdo:
El doctor Goll (medizinalrat), estaba sentado en una silla, de espaldas a los cantantes, y sólo en su breve intervención se levanta, y cae... para irse en el interludio I.
Lo mismo el pintor: en la escena de sus suicidio off-stage, se queda parado en el escenario, y sólo cuando Alwa hace que abre la puesta, porque no hay puerta que abrir, el Pintor se tira y se cae... para irse en el Interludio II.
Y Schön tres cuartas de lo mismo: se para en el interludio del Acto II, en el que en lugar de aparecer la película se ve a Lulú acariciando el cadáver, girar en torno a él y luego irse éste. Así, quien no tenga idea de la historia o lea el argumento del programa se da un auténtico palmo de narices...
Vemos a Geschwitz colocar flores en el Acto II, en la escena primera. Vemos una iluminación de neón pobre en el acto III en la escena primera.
Vemos que Alwa y Schigolch no se esconden cuando llegan los clientes, sólo se ponen de espaldas a la pared y no miran. Vemos que el negro no mata a Alwa, él mismo se tira al suelo...
Lo único bien resuelto es el enfoque a Geschwitz en la oscuridad, cantando la maldición final.
Una lamentable incoherencia. Una equivocada concepción.
Musicalmente, las cosas estuvieron mejor : Lulú estuvo bien interpretada por Eichenholz, quien gana mucho en directo, con una voz imponente, y de impresionantes agudos. (O freiheit! fue increíble), aunque en el mismo duó le salió un horrendo agudo que por poco levanta la risa de la poca audiencia que quedaba (las zonas G,H,F estaban totalmente vacías en el acto 2). Aun así una buena Lulú.
Jennifer Larmore fue la estrella de la noche. En el Acto III dibujó una condesa perfecta, bien cantada y bien actuada , yel final "Lulu, mein engel" fue de antología.
El resto de cantantes, aceptables. Grundheber, a sus 72 años crea un Schigolch bastante bueno, sobre todo cuando canta "
Die versteht die Sache nicht...Die kann von der Liebe nicht leben, weil ihr Leben die Liebe ist", ahí oíamos los ecos de sus wozzeck de Barenboim y Abbado.
Los tenores, bien tanto Alwa como el Pintor, aunque tampoco de nivel sobresaliente(si hubiese estado Vogt...) Gochowski , a mi juicio estuvo mejor como Jack que como Schön ( achaquémoslo a que Schön no es mi personaje favorito en la ópera

, otra cosa es la obra de teatro), y así el resto...
Eliahu Inbal sacó buen provecho de la Orquesta, especialmente en el primer acto, donde sonó como una gran orquesta alemana (con la salvedad de lo flojo de las cuerdas, aunque dieron lo mejor de sí), aunque en el segundo acto, comenzó a aburrirme, si bien es verdad que los acordes finales del segundo acto(¿es el motivo del destino?) sonaron con gran imponencia. En el tercer acto, hizo un excelente interludio, y fue a mejor conforme se acercaba el final.
Sinceramente, y tras haber visto esta penosa escenografía, comprendo la espantada del público... y me parece lamentable que una ópera tan bella, con tan bella música, con tan fuerte argumento, con tan fascinante contexto, se presente de manera tan aburrida ante un público como el del Real (se habla mucho de la incultura del público del Real frente a lo cultivado del público liceísta), que a decir verdad, es bastante ignorante en cuanto a óperas del siglo XX se refiere, y es lógico que no la comprenda si se presenta así de aburrida.
Y para ser una de mis óperas favoritas, que a los 14 años escuchaba y leía el libreto durante horas, el que me haya hasta aburrido en el segundo acto, y haya llegado cansado al tercero (mi favorito, junto al primero), dice mucho del efecto nocivo de esta absurda dirección escénica. Y este ultraje a una de mis óperas favoritas me ha dolido. Una lástima.