Ulysses escribió:
Gruberoviano escribió:
Yo a esto voy, a que como libreto operístico no funciona. Quizá en otro contexto sí funcione, pero como ópera, pues no.
Precisamente funciona como libreto operístico, el teatro de Maeterlinck ha caido bastante en el olvido.
Me has quitado las palabras del teclado, Ulysses. Era justo lo que iba a responder cuando leía la frase.
Gruberoviano escribió:
Pues en un contexto puramente teatral, al margen de lo operístico. Sinceramente, no creo que los libretos de Trovatore y Tristan sean malos operísticamente hablando, porque propician una serie de encuentros que ayudan a que tengan lugar una serie de situaciones que son operísticamente indispensables. Con el libreto de Pélleas no pasa esto: en ningún momento ayuda al discurso musical, sino más bien todo lo contrario; no tienen lugar las formas operísticas que, en el momento en que Debussy compuso esta ópera, aún eran indispensables.
Ayuda al discurso musical del compositor en cuestión. Efectivamente, sería impensable que este libreto le sirviera a Verdi, a Wagner o a Massenet, sin embargo es el único libreto que tiene sentido para Debussy. Su fracaso a la hora de terminar Rodrigue et Chimène viene precisamente por utilizar un libreto que se adapta a aquellas otras formas operísticas. Él llega a tener claro por esa experiencia que no quiere ese tipo de libreto; sabe cómo debe ser ese libreto que necesita, y cuando da con la obra de Maeterlinck lo encuentra.
En cuanto a si es válido o no ese texto para hacer una ópera, como ya han dicho más arriba, la propia ópera demuestra hasta qué punto lo fue.