Yo asisti a la representación del dia 10, viernes, y aunque procuré no ir predispuesto por los comentarios leidos en el foro desde el dia que se estreno este titulo, y sacar mis propias conclusiones, éstas las puedo resumir con un solo término:
decepción.
Que yo, un rendido adorador de Chaikovski en general y de este título en particular, estuviera deseando que la orquesta diera el acorde final para abandonar el teatro, lo resume todo. Me aburri como pocas veces viendo una ópera.
No voy a reiterar todo lo dicho hasta el momento, que se resume en: dirección orquestal rutinaria y anodina, orquesta mortecina, voces mediocres por no decir malas, salvando a Shcherbachenko como Tatiana, escenografía muy teatral pero que desvirtua por completo la concepción del drama. Que el escenario esté tan profundo, pero tan tan que casi se ve la T4 de Barajas, no ayuda lo mas minimo, las voces ni fluyen con solvencia ni salen al teatro, la orquesta en algún momento puede resultar hasta molesta.
En cuanto a la teatralidad de esta escenografía y toda la exigencia histriónica que se les pueda solicitar a los cantantes, a mi modo de ver tendría mas convencimiento si el regista no hubiera redundado tanto en la bufonada, en el vodevilesco juego que tan poco acompaña a este titulo. Durante todo el tercer acto tuve la impresión de que Onegin era más parecido a Paco Martínez Soria o Benny Hill.
Desilusión, que duda cabe, después de llevar tantos años pidiendo a gritos que programaran un Eugen Onegin en el Real. Mal comienzo de temporada, como sucedió con aquel Boris Godunov de no hace muchos años.
Un placer, como siempre, poder departir con Sutherliano, encontrarme de nuevo con Edgar y Conchi, y conocer a Liverotto.